BIODIVERSIDAD


HOTSPOT

El término "hotspot ", según la información que aparece en la página de Wikipedia, es un anglicismo que puede traducirse literalmente por "punto caliente". Es frecuente su utilización en español sin traducir y puede hacer referencia a:
§                    hotspot de biodiversidad, zonas geográficas del globo con altas tasas de biodiversidad;
§                    hotspot, en el contexto de la geología, punto donde el manto está más cerca de la superficie terrestres y hay una actividad vulganológica identificada de larga duración;
§                    hotspot, en el contexto de las comunicaciones inalámbricas, es una zona de alta demanda de tráfico.

En este caso nos vamos a referir al primer significado, es decir que hablaremos de Hotspot como un punto en donde hay una gran biodiversidad. Cuando hablamos de biodiversidad hablamos de la variedad de organismos que habitan un lugar, de la variedad de ecosistemas y de la variedad, incluso, dentro de la misma especie, es decir, una variedad genética.

En el planeta hay diferentes puntos en donde se concentran grandes tasas de biodiversidad, y es a ellos que nos referimos como Hotspot.

El origen del concepto "puntos calientes de biodiversidad" se debe al ambientalista británico Norman Myers, que lo definió en varios artículos científicos durante la última década del siglo XX. Su objetivo era lograr un sistema que sirviera para priorizar y optimizar los esfuerzos de conservación de áreas especialmente sensibles, y salvar así de su desaparición a especies y hábitats únicos.

LOS PÁRAMOS

A grandes rasgos, el páramo es un ecosistema tropical de montaña que se desarrolla por encima del área del bosque y tiene su límite en las nieves perpetuas. En los Andes, los páramos se encuentran desde la cordillera de Mérida (Venezuela), atravesando las cadenas montañosas de Colombia y Ecuador, hasta la depresión de Huancabamba (Perú).

No obstante, sus peculiares y diferentes características han llevado a muchas definiciones y clasificaciones sobre este singular ecosistema. Esto también se basa en criterios diversos, como el tipo de vegetación, los elementos climáticos, las variables de latitud, altitud, humedad, su estado de conservación, su ocupación, entre otros. Su alta heterogeneidad ambiental y sociocultural hace que la caracterización del páramo sea un tema en permanente discusión.

Algunos estudios plantean que la conformación actual del páramo puede tener influencia de la ocupación y de las actividades humanas, y existen investigaciones acerca del papel del uso del fuego en este proceso. Actualmente se investiga sobre dónde está el límite original del bosque y cuál es el grado de conservación que debe tener un páramo para que pueda seguir denominándose como tal.

Pero más allá de los debates científicos y desacuerdos, el páramo ha sido reconocido por sus importantes funciones ecológicas y por los servicios ambientales que brinda. La regulación del ciclo hidrológico, el almacenamiento de carbono atmosférico, y su posición como corredor biológico para diversas especies de flora y fauna, lo convierten en un ecosistema vital para la región andina. 

Además, los páramos son el hogar de numerosas comunidades indígenas y campesinas de herencia ancestral, y quienes son claves en la conservación de estos territorios.
Nuestro propósito en este Mecanismo de Información de Páramos (MIP) (*1) es facilitar un espacio de intercambio y discusión que incluya la variedad de perspectivas y tendencias relativas a los páramos bajo el compromiso de fomentar la cooperación para la valoración y conservación de este ecosistema.

Los páramos en los Andes se extienden desde la Cordillera de Mérida, en Venezuela, hasta la Depresión de Huancabamba, el norte del Perú, como una suerte de islas confinadas a las cumbres de los volcanes y montañas andinas, representando un archipiélago continental rodeado de una inmensidad de bosques montanos. Según las últimas investigaciones, existe una superficie total del páramos andinos que asciende a más de 46.000 km2, de los cuales 14086 km2 se encuentran en Colombia, 18.435 km2 en Ecuador, 11.364 km2 en Perú, y 2.405 km2en Venezuela.

Estos ecosistemas se caracterizan por el alto grado de singularidad en la flora de cada una de estas islas o parches, hecho que responde a diversos factores históricos y biofísicos.

La riqueza biológica que alberga el páramo es única, pues la mayor parte de sus especies han desarrollado complejas adaptaciones para poder vivir bajo las condiciones climáticas extremas de este ecosistema. Mecanismos para retener el agua, protegerse del viento y mantener una temperatura adecuada, hacen posible la existencia de la vida en las elevadas alturas donde se ubican los páramos.

La variedad de plantas y animales presentes en el páramo deriva de la alta diversidad de hábitats allí desarrollados, como las lagunas altoandinas, las turberas y los pantanos. Pero además de su importancia como hogar directo de miles de seres vivos, el páramo funciona como corredor biológico para muchas otras especies, específicamente aves y mamíferos, las cuales acuden al páramo para alimentarse o lo utilizan como área de transición hacia otras zonas de vida.

UTILIDAD DE LA BIODIVERSIDAD

Se define como servicios ambientales a las condiciones y procesos naturales de los ecosistemas (incluyendo las especies y los genes) por medio de los cuales el hombre obtiene algún tipo de beneficio. Estos servicios mantienen la biodiversidad y la producción de bienes tales como alimento, agua, madera, combustibles y fibras, entre otros. Varios son los servicios que proporciona la biodiversidad, entre ellos la degradación de desechos orgánicos, la formación de suelo y control de la erosión, fijación del nitrógeno, incremento de los recursos alimenticios de cosechas y su producción, control biológico de plagas, polinización de plantas, productos farmacéuticos y naturistas, turismo de bajo impacto, secuestro de dióxido de carbono y muchos más.

El páramo brinda importantes servicios ambientales, gracias a sus características ecológicas especiales. No obstante, ciertas acciones humanas están limitando sus capacidades y las posibilidades de aprovecharlas sustentablemente.

La regulación hídrica y el almacenamiento de carbono atmosférico

Dos servicios ambientales fundamentales que el páramo presta tanto a sus pobladores como a la sociedad en general, son la continua provisión de agua en cantidad y calidad, y el almacenamiento de carbono atmosférico, que ayuda a controlar el calentamiento global. Ambos tienen que ver con el comportamiento de un elemento poco conocido y subvalorado: el suelo.

El suelo del páramo

El suelo más común en páramos es de origen volcánico y se conoce técnicamente como andosol, término japonés que significa "tierra negra". Este color negro viene del alto contenido de materia orgánica que, por las bajas temperaturas, no se descompone rápidamente. Además, el aluminio de la ceniza volcánica y la materia orgánica se combinan para formar vesículas muy resistentes a la descomposición por la edafofauna (o fauna del suelo).

Estos complejos se llenan de agua, siendo ésta retenida por un periodo relativamente largo y liberada lenta y constantemente. Así, el páramo no debe considerarse un productor de agua, sino un recogedor de ella y un regulador de su flujo. El agua proviene de la lluvia, la neblina y los deshielos.

Gracias al proceso de retención de materia orgánica (el 50% es carbono), los suelos parameros son almacenes de carbono. Si bien la masa vegetal del páramo también es un sumidero de este elemento, no lo es en la misma medida de los ecosistemas boscosos más bajos. Sin embargo, al contrario de lo que sucede con las tierras bajas, estos suelos tienen una elevada concentración de materia orgánica y, además, son muy profundos (hasta 3 metros). Por ello, la cantidad total de carbono almacenada por hectárea de páramo puede ser mayor a la de una en la selva tropical.

Así mismo, la diversidad de especies y de paisajes se puede considerar como un servicio ambiental, tomando en cuenta el uso tradicional y moderno de especies de flora y fauna y el atractivo turísticos de los parajes parameros. Hay muchos ejemplos de comunidades campesinas que aprovechan decenas de especies típicas del páramo para consumo, medicina, artesanías o herramientas.



ESPECIES EN PELIGRO DE EXTINCIÓN

El oso andino es el único oso sudamericano. También es conocido como oso de anteojos. Este nombre se debe a su apariencia física pues su pelaje es negro a excepción de una mancha blanca alrededor de los ojos y del pecho. Habita a lo largo de la cordillera de los Andes desde Venezuela hasta Bolivia, pasando por Colombia, Ecuador y Perú. Se tienen registros no confirmados de la especie en Panamá y Argentina. Esta especie es una de las de mayor rango altitudinal. Habita desde los 250 hasta los 4.750 msnm, ocupando una diversidad de hábitats que incluyen los páramos y punas, bosques siempreverdes montanos y bosques espinosos. El oso es omnívoro pues se alimenta de plantas y animales. Sin embargo, es el más herbívoro de todos los osos que habitan en el mundo.

Se alimenta de plantas fibrosas como bromelias terrestres y también de epífitas, frutos, savias y bulbos. Este es un animal solitario que se junta con otros osos sólo en tiempos de reproducción. Las hembras pueden reproducirse a partir del cuarto año de vida y el período de gestación oscila entre 160 y 255 días, al término del cual nacen por lo general dos crías. Cada cría pesa entre 300 y 330 gramos.


El peligro de extinción del oso de anteojos sudamericano (Tremarctos ornatus), llamado también oso andino, no está determinado por el factor alimentación, pues tiene a su disposición una abundante oferta de frutas y vegetales silvestres, sino por la destrucción o "fragmentación" de su hábitat.
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Esto significa, según trabajos de campo de los biólogos peruanos Judith Figueroa Pizarro y Marcelo Stucchi Portocarrero, que sus lugares de su residencia son invadidos por agricultores, extractores forestales, cazadores y otras formas de actividad humana.  A diferencia del oso panda que está limitado a consumir el bambú, el oso de anteojos es 90% frugívoro y vegetariano y 10% carnívoro, y prefiere por sobre todas las especies de su entorno, a las bromelias conocidas como "achupallas", una planta parecida a la "penca" que crece en forma epífita sobre la corteza de los árboles y la superficie de las formaciones rocosas.
Por esta misma razón, es decir la pérdida de hábitat, es que en nuestro país se encuentra en peligro de extinción el Armadillo. El tatú carreta o armadillo gigante (Priodontes maximus) está en situación vulnerable ya que, aunque tiene una población aparentemente generalizada, se le estima una disminución de su población debido a la périda de hábitat y a la caza como viene siendo habitual. En 24 años (tres generaciones para estos armadillos) ha desaparecido el 30 % de la población. Esta situación no se conoce de manera reciente, ya que desde 1982 se le considera vulnerable, situación que parece no mejorar a pesar de su conocimiento. 

Tiene numerosísimos nombres como son Tatú Carreta (Argentina, Paraguay); Pejichi (Bolivia); Tatú Canastra, Tatú-açu (Brasil); Yungunturu, Carachupa Mamán (Perú); Tatú Gigante (Ecuador); Reuzengordeldier, Granmankapasi (Surinam); Tatú-guazú (Guatemala).  Si se llama armadillo gigante es por que es la especie de armadillo más grande que existe actualmente. Mide entre 75 y 100 cm, pudiendo medir la cola hasta 50 cm. Pesan hasta 60 kg en cautividad, y en su medio natural se tienen datos de entre 18,7 y 32,3 kg.

La coloración es marrón oscuro excepto en la cabeza, la cola y las zonas marginales del caparazón que posee una coloración blanquecina. El cuerpo desnudo es rosado. El caparazón del tatú carreta presenta hasta 12 bandas móviles bien definidas.

Su cuerpo es voluminoso con las patas cortas, y su caparazón es muy flexible y es oscuro, con numerosas placas ordenadas en filas transversales que cubren también la cola para protegerlo frente a los depredadores. La cola y las patas tienen escamas duras pentagonales, y la cabeza es cónica. (La cabeza es pequeña y las orejas se encuentran bien separadas con placas de la armadura entre ellas).

Las uñas son grandes y robustas principalmente en las patas delanteras. De entre las uñas, tienen una típica garra central más grande, al igual que el oso hormiguero gigante (Myrmecophaga tridactyla), que mide hasta 20,3 cm y que le ayuda a excavar las madrigueras en el suelo. Pese a su aspecto rígido, es un animal bastante ágil, de veloz carrera y buen cavador. La hembra tiene dos mamas.

Además se salen de la norma de los mamíferos, ya que pueden tener hasta 100 dientes que va perdiendo con la edad. Aun así esta no es una amenaza, ya que su mordisco es muy débil en proporción a su cráneo y tamaño. Son estrictamente nocturnos y con hábitos subterráneos y son animales solitarios que solo se juntan en la época de apareamiento.

Son capaces de mantener el equilibrio sobre sus patas traseras apoyándose en la cola, lo que les permite alcanzar los altos montículos de termitas, y amenazar a depredadores.
Además son buenos nadadores y su sentido más desarrollado es el olfato.

El armadillo gigante usa su enorme peso para cavar en suelo firme sus madrigueras, normalmente en praderas o zonas abiertas de los bosques: Se balancea hacia atrás sobre sus desmesuradas patas traseras y luego lanza violentamente hacia adelante la cabeza y porción delantera con las ganas extendidas como si estuviera zambulléndose, embistiendo con todo su peso el agujero. Luego se balancea hacia atrás, rastrillando la tierra aflojada de las patas delanteras hacia las traseras, las cuales la patean simultáneamente detrás del cuerpo.

Las cuevas, usualmente excavadas en un termitero plano, tienen una entrada de 45 cm de ancho por 30 cm de alto.

El tiempo para contar una generación se desconoce, pero se calcula que está entre 6 y 10 años. 


Las amenazas son las siguientes:

De por sí es una especie de frágil biología ya que es muy escaso, tiene baja capacidad reproductiva y hábitos alimenticios muy especializados al consumir preferiblemente hormigas y termitas coloniales.

Sus amenazas son además de la pérdida de hábitat, la caza para obtener su carne (normalmente como alimento de subsistencia), y es que dado que el armadillo o cuspón es muy valorado como fuente proteica, ha sido intensamente cazado y exterminado en una gran proporción de su distribución original.

La captura ilegal para la venta clandestina a coleccionistas también puede ser una amenaza, aunque es difícil de cuantificar. Han llegado a pagar por un ejemplar vivo hasta 250.000 dólares.

Aunque a menudo acusados de destrozar cultivos ya que hacen madrigueras, esto no es así. Si hacen madrigueras estas no suelen afectar directamente a las plantas, por lo que es un pensamiento erróneo, ya que esa circunstancia puede pasar de manera aislada.

Con las caparazones de estos armadillos se construían cajas de resonancia de algunos instrumentos musicales en ocasiones. 





























*1: El Mecanismo de Información de Páramos (MIP) es una iniciativa del Consorcio para el Desarrollo Sostenible de la Ecorregión Andina (CONDESAN), en el marco del Proyecto Páramo Andino (PPA), que tiene como objetivo principal visibilizar la información disponible sobre los páramos, su conservación y uso sostenible; así como promover la generación de conocimiento, difundir información y propiciar el aprendizaje entre los diferentes actores relacionados con el desarrollo sostenible de estos ecosistemas.